Sunday, June 1, 2014

Accelerated language learning. Enseñanza acelerada del lenguage

ENSEÑANZA ACELERADA DEL LENGUAJE.
Cuando un bebé nace, su situación es desesperada. Sus músculos no están preparados para la gravedad de la Tierra, sus oídos no tienen las conexiones cerebrales para procesar los sonidos, mucho menos para entender el sentido de los sonidos que escucha, su boca no puede emitir sonidos, su única forma de pedir ayuda es el llanto; no puede sobrevivir por sí mismo, y si no fuera por una placenta social que lo cobija moriría en pocas horas. Tiene que entrenarse y aprender muchas cosas para sobrevivir en la Tierra. Afortunadamente ese bebé indefenso viene con un cerebro poderoso y una increíble capacidad de aprender. Una de las cosas más difíciles e importantes que tiene que hacer es HABLAR, COMUNICARSE. Y pasará años escuchando, observando, asociando, y finalmente dominará uno o varios idiomas y sus culturas. Muchas personas no intentan ayudarle, y ni siquiera saben que se puede acelerar ese proceso.

Sin embargo tenemos experiencias que prueban que es posible acelerar el proceso de habla y comunicación en el bebé; por ejemplo, un niño que está frecuentemente con otros niños aprende a hablar más rápidamente que el que solo está con adultos. El motivo puede ser que los niños usan menos palabras y frases menos complicadas que hacen que el bebé pueda más fácilmente entender su sentido.
Al contrario, tenemos la experiencia de que un niño que no aprendió a hablar en su infancia, NUNCA va a aprender a hablar. Es el caso de los niños que fueron criados por lobos: su cerebro no hizo las conexiones necesarias para oír y entender las palabras, esa parte del cerebro se usa para otras cosas, y el proceso es prácticamente irreversible: El niño lobo no oye las palabras como nosotros.

Esas conexiones cerebrales comienzan en el vientre de la madre. El niño recién nacido responde sonriendo cuando se le habla en el idioma materno, y no reacciona cuando le hablan en otros idiomas; tampoco reacciona cuando una máquina –TV, computadora- le habla en el idioma materno: el cerebro del bebé está vinculado al lenguaje y su relación con humanos, no a medios electrónicos. Poner un bebé frente a la televisión no sirve para enseñarle a hablar, solo para dañarle los ojos.

Actualmente hay mucho énfasis en enseñar a los niños letras, números, colores y formas geométricas. No hay interés en acelerar el proceso de aprendizaje del lenguaje, por 3 motivos: porque el niño es tan inteligente que de todas formas aprende a hablar, porque la mayoría de las personas no saben que el lenguaje es aprendido, no natural, y que se puede acelerar este proceso y hacerlo mucho más fácil para el niño, y finalmente porque tampoco saben que el niño comienza a dominar el idioma desde que nace -¡o antes!- aunque aún no pueda hablar.

Las palabras más fáciles de enseñar son las que nombran OBJETOS concretos: mesa, silla, televisión. Para enseñarlas ponemos el bebé frente al objeto y lo señalamos con el dedo, o hacemos que el bebé lo toque mientras decimos el nombre. Por ejemplo, vamos por cada silla de la casa diciendo: “silla”. Pronto el poderoso cerebro del bebé comienza a asociar el objeto con el sonido. Y pronto va a tratar de repetir el nombre.

Es importante comenzar por palabras importantes para el niño: normalmente la primera palabra que todos los niños aprenden es “mamá”. Si hay un papá” en la casa, señale alternativamente cada uno mientras repite “mamá”, “papá”. El niño aprende que “cosas” diferentes tienen nombres diferentes. Aprende también que si él dice esa palabra provoca una reacción en la persona; es decir, aprende a que los nombres sirven para relacionarse.

En realidad las cosas no son tan sencillas: el bebé observa que “mamá” también tiene otro nombre, “Maria”, “Lupe”..., y que otros niños llaman “mamá” a otras personas, y que otras “mamás” también tienen otros nombres distintos “Pily”, Juana”, “Teresa”. No importa. El bebé es tan inteligente que no se deja confundir, y va a aprender adicionalmente de estas diferencias. En realidad el bebé es mucho más inteligente y tiene más capacidad de aprender que nosotros los adultos.

Comience con una palabra y haga cada día durante una semana un recorrido mostrando el objeto y repitiendo el nombre. Puede hacerlo 2 o 3 veces al día. A la semana siguiente “presente” al niño una segunda palabra, y haga sus recorridos diciendo las 2 palabras. Añada otra en la tercera semana. En la cuarta semana suprima la primera palabra y añada otra nueva. Luego úsela ocasionalmente. Pero no aburra a los niños. Y adáptese al ritmo de aprendizaje de los niños.

En esta fase incluya los nombres de las personas cercanas, partes del cuerpo, alimentos, “cosas” que el niño pueda ver, oler, tocar.

La segunda fase son ACCIONES. Es algo mucho más complicado, porque son verbos, y los modificamos según el tiempo, la persona… No se preocupe. Ya hemos dicho que el bebé es increíblemente inteligente. Y siempre va a resultar más fácil para él aprender si nos preocupamos de enseñarle la relación entre la palabra y la acción que si nos despreocupamos y esperamos a que lo aprenda solo. En esta fase diremos, por ejemplo: “Sentarse” “mamá se sienta” “Tu te sientas” “Juan, siéntate. Juan se sienta” El bebé reconoce entre todas estas palabras unos sonidos que se repiten al mismo tiempo que la acción. Los adultos lo llamamos “raíces verbales”. El bebé simplemente se da cuenta que hay una palabra que señala cuando mamá se sienta, otra parecida que señala que él se sienta, o que el hermano se sienta.

Aún queda mucho por hacer. Hay palabras abstractas que designan cosas que no se ven, no se huelen, no se tocan, a veces designan cosas que no existen, por tanto son mucho más difíciles de enseñar. Palabras que designan sensaciones, sentimientos… No nos preocupemos ahora de ellas. Si simplemente enseñamos las palabras más básicas hemos adelantado hasta por 2 años el nivel de lenguaje del niño. Imagínense un niño de 3 años que llega al kínder hablando y ENTENDIENDO como un niño de 5.

Si cuando enseñamos los objetos o acciones les mostramos también la palabra escrita en color vivo y letras grandes, estamos al mismo tiempo enseñando a leer por el mejor método y más sencillo que existe, RECONOCIMIENTO DE PALABRAS.  Piensen en la diferencia que esto va a crear en la escuela, en la universidad, en la vida. Ahora hagan planes. Comiencen a enseñar el lenguaje a todos sus niños.

ACCELERATED LANGUAGE LEARNING.
When a baby is born, his situation is hopeless. Your muscles are not prepared for the gravity of Earth, his ears do not have connections in the brain to process sounds, much less to understand the sense of the sounds that he hears, his mouth cannot make sounds, the only way to get help is weeping; cannot survive on its own, and if not for a social placenta that shelters would die within hours. Has to train and learn many things to survive on Earth. Fortunately this helpless baby comes with a powerful brain and an amazing ability to learn. One of the most difficult and important things he has to do is TALK, COMMUNICATE. And he spends years listening, observing, associating, and finally he will dominate one or more languages ​​and cultures. Many people do not trying to help him, and do not even know that you can speed up that process.

However we have experiences that prove that it is possible to accelerate the process of speech and communication in the infant; for example, a child who is often with other children learns to speak faster than he is alone with adults. The reason may be that children use fewer words and less complicated sentences that make the baby can more easily understand its meaning.

Instead, we have the experience of a child who did not learn in childhood NEVER going to learn to talk. This is the case of children that were bred by wolves: his brain did not make connections necessary to hear and understand the words, that part of the brain is used for other things, and the process is virtually irreversible: The wolf child doesn´t hear the words like us.

Those brain connections begin in the womb of the mother. Newborn child responds smiling when somebody speaks him in his native language, and does not react when speak him in other languages; not react when a machine-TV, talking computer-speak him in the mother tongue: the baby's brain is linked to language and its relationship to human, not electronic media. Putting a baby in front of the TV does not serve to teach it to talk, just to hurt your eyes.

Currently there is much emphasis on teaching children letters, numbers, colors and shapes. There is no interest in accelerating the process of language learning, for 3 reasons: because the child is so intelligent that anyway learns to speak, because most of people don´t know that the language is learned, not natural, and that you can speed up this process and make it much easier for the child, and finally because they don’t know that the child begins to master the language from birth - or before - but cannot yet speak.
The words easier to teach are these that name specific OBJECTS: table, chair, TV. For teach it, we put the baby front the object and point fingers, or touch it while saying the name to the baby. For example, let each case chair saying "chair". Soon, the powerful baby's brain begins to associate the object with sound. And soon it will try to repeat the name.

It is important to start by important words for the child: usually the first word that all children learn is "Mom." If there is a “dad" in the house, each alternately point while repeating "mom", "dad". The child learns that "things" different have names different. Also learns that if he says that word causes a reaction in the person; that is, he learns that the names serve to relate.

In reality the things are not so simple: the baby observes that "mom" also has another name, "Maria", "Lupe" … and that other kids call "mom" ​​to other people, and other "moms" also have names other than "Pily" Juana "," Teresa ". Never mind. The baby is so smart that is not left confused, and will additionally learn from these differences. Actually the baby is much more intelligent and have more ability to learn that we adults.

Start with a word and make every day for a week a tour showing the object and repeating the name. You can do it 2 or 3 times daily. The following week "present" to the child a second word, and makes his travels saying the 2 words. Add another in the third week. In the fourth week delete the first word and add a new one. Then use it occasionally. But don’t bore the children. And adapt you to the rhythm of children's learning.
In this phase includes the names of people close, body parts, food, "stuff" that the child can see, smell, touch.

The second phase is ACTION. It’s more complicated, because its are verbs, and we modify its according to time, the person ... Don’t worry. We have already said that the baby is incredibly smart. And will always be easier for him to learn if we care to teach the relationship between word and action that if we stop worry and wait that he learns it alone. In this phase we say, for example: "Sit" "mom sit" "Sit you" "Juan, sit down”.” Juan sits". The baby recognizes all these words between sounds that are repeated while the action. Adults call it "verbal roots." The baby just realizes that there is a word that indicates when mom is sitting, other similar signaling that he sits down, or his brother sits.

There is still much to be done. There are abstract words for things that don’t look, don’t smell, don’t touch; sometimes we designate things which do not exist, so they are more difficult to teach. Words for sensations, feelings ... Do not worry now of them. If you simply teach the most basic words we advance up to 2 years the child's language level. Imagine a 3 year old boy who comes to kindergarten speaking and UNDERSTANDING as a child of 5.

If when we teach them the objects or actions we also show with vivid color word written in large letters, at the same time, we are teaching reading by the best and simpler method that exists: RECOGNITION OF WORDS. Think we the difference that it will create at school, in college, in life. Now make plans. Begin to teach language to all yours children.

Tuesday, April 8, 2014

Food expenses. Gastos de alimentación.

Gastos de alimentación.

Resumido y condensado por Fernando Olmedo, focalerta@yahoo.es

Cómo reclamar los gastos de alimentos.

 El mayor gasto para muchos proveedores de cuidado infantil es la alimentación. Por lo tanto, usted quiere asegurarse que hace esta deducción con precisión.

 Usted tiene dos opciones para reclamar los gastos de alimentación:

La Regla estándar de Asignación por comida. ¡Esta regla le permite reclamar los gastos de alimentación sin guardar los recibos de comida!

Para utilizar este método se suman todos los desayunos, almuerzos, cenas y meriendas, bocados o aperitivos que usted sirve a los niños bajo su cuidado, y se multiplica por la tasa estándar de asignación de alimentos para el año en curso: el desayuno, $ 1.19 ;el almuerzo / cena, $ 2.2 1; merienda, aperitivo, bocado, $ 0,66. Usted puede deducir hasta un desayuno, un almuerzo, cena, y tres meriendas por día y niño (¡si sirve tantos!) Algunos proveedores se confunden acerca de esto porque el Programa de Alimentación sólo reembolsará un máximo de tres porciones por día por niño

Todos los proveedores de cuidado infantil pueden utilizar la regla estándar de asignación por comida para reclamar los gastos de alimentación estén o no en el Programa de Alimentos, y estén o no trabajando legalmente.

Si utiliza esta norma, el problema principal es mantener los siguientes registros: nombre de cada niño, las fechas y horas de asistencia a su guardería, y el número de desayunos, almuerzos, cenas y aperitivos que sirve. Si usted está en el Programa de Alimentos, actualice mensualmente esta información para hacer su reclamación.

Lo que es más importante, sin embargo, es mantener un registro diario de todas las comidas y meriendas que no son reembolsados por el Programa de Alimentos. No es necesario mantener un menú. Estas comidas, aperitivos y meriendas no reembolsadas no tienen que ser nutritivos. ¡Un helado a la tarde, es una merienda! No estoy defendiendo que se sirva comida chatarra, pero si lo haces, es deducible. Registre cuidadosamente estas comidas no reembolsadas, ya que la suma total no es despreciable: ¡Una merienda no reembolsada al día equivale a 171 dólares al año por niño!

Método del costo real de alimentos.

 Si utiliza este método, debe guardar los recibos de todas sus comidas, de la guardería y las personales. Guardar todos los recibos de alimentos de carácter personal puede ser una tarea difícil. Sin embargo usted debe hacerlo, para que el IRS vea que los recibos de comida son para su negocio.

A continuación, puede utilizar diferentes métodos para estimar el costo real de los alimentos servidos a los niños en su programa. Usted puede comprar los alimentos por separado, calcular su propio costo promedio por comida, o deducir un porcentaje del costo total de la comida. Además de todos los recibos de sus alimentos, también debe mantener los mismos registros se ha descrito anteriormente cuando se utiliza la regla estándar de asignación por comida.

Debido al trabajo extra que se requiere por este método, la mayoría de los proveedores de cuidado infantil prefieren utilizar la regla estándar de asignación por comida.

Nota: Cualquier alimento consumido por usted o por sus propios hijos en casa, no es deducible, no importa qué método se utilice para deducir los gastos de alimentos.

Reclame sus gastos de alimentación en el Anexo C, como "Otros gastos" en la línea 27

"Si uso la tasa estándar de subsidio de comida (standard meal allowance rate), ¿también puedo deducir el costo real de los alimentos para bebés?"

- No. Usted debe utilizar la tasa de asignación estándar de comida o el coste real del método de alimentación para todos los alimentos servidos en su casa. Puede incluir los alimentos para bebés servidos en el recuento de sus comidas. Si la madre trae todos los alimentos para la comida del bebé, no se puede deducir esa comida.

"¿Cómo deben ser deducidos los alimentos?"

- O bien usando el tipo de asignación estándar de comida o estimando los costos reales (actual costs) de los alimentos.

"¿Puedo reclamar la tasa estándar de asignación por comida para comidas que son reembolsadas por el Programa de Alimentos?"

- ¡Sí! cuente todas las comidas y meriendas, así como las comidas y snacks adicionales que no son reembolsadas por el Programa de Alimentos.

"Si uso la regla de asignación estándar de comida, ¿puedo deducir también la comida para una fiesta en casa con los padres de la guardería?"

- Sí. Dedúzcala como un gasto de actividad o como publicidad.

"¿Puedo contar los costos reales de los alimentos cuando salimos fuera a almorzar o debo incluirlo en mi cuenta de comida al utilizar la deducción estándar?"

- Si la comida es para los niños bajo su cuidado, se cuentan como parte de la tasa de subsidio de comida estándar. Si la comida es para usted, sólo se puede deducir si es un "almuerzo de negocios". Para deducir una comida de negocios guarde el recibo, tome nota de con quien comió y los temas que discutieron.

"¿Dónde pongo los gastos de alimentación en los formularios de impuestos?"

- En el - IRS Form Schedule C, línea 28. Entre "comida" en una de las líneas en blanco en la parte posterior de la forma.


Las tres objeciones más comunes al Programa de Alimentación.

Los proveedores de cuidado infantil están mejor económicamente si se unen y permanecen en el Programa de Atención Alimenticia para Niños y Adultos (Child and Adult Care Food Program)..

 Si usted sirve un desayuno, un almuerzo y una merienda al día para los niños, el Programa de Alimentación le pagará alrededor de $ 500 a $ 1,000 al año por niño. Sin embargo, menos de la mitad de todos los proveedores aptos de cuidado infantil participan en el Programa de Alimentos.

 ¿Por qué?

 Estas son las tres objeciones más comunes a la participación.

1)     "Si me inscribo en el Programa de Alimentación tendré que pagar más en impuestos".

Esto es cierto. Sin embargo, también es cierto que usted va a pagar más impuestos si gana la lotería, si su marido consigue un aumento de sueldo, o si usted sube sus tarifas.

Los reembolsos que recibe del Programa de Alimentación son la base imponible. Por lo tanto, sus impuestos subirán. Pero, ¿qué es más importante, la cantidad de impuestos que usted paga o la cantidad de dinero que tendrá después de pagar sus impuestos. Por cada $ 1,000 que recibe de el Programa de Alimentación, usted se quedará con unos $ 600 - $ 700 después de impuestos.

2)     "Voy a perder parte de mis deducciones de alimentos si participo en el Programa de Alimentos".

 Falso. Tanto si usted está en el Programa de Alimentos como si no, usted deducirá sus gastos de alimentación de la misma manera. Supongamos que no están en el Programa de Alimentación y gasta $ 4,000 al año en comida para su negocio. Una vez que se inscribe en el Programa de Alimentación usted todavía podrá deducir los mismos $ 4.000 como gasto de negocio. La única diferencia es que ahora están recibiendo del Programa de Alimentos reembolsos de entre $ 500 y $ 1,000 por año y niño.

Los reembolsos que reciba del Programa de Alimentos son ingresos gravables. (La única excepción a esta regla es cualquier reembolso que recibe para sus propios hijos.)


Usted no pierde su capacidad para reclamar la misma cantidad en gastos de comida sólo porque se inscribe el Programa de Alimentos!

3)     "El Programa de Alimentos no vale la pena, por todo ese papeleo".

Piense en el Programa de Alimentos como un trabajo en que le está pagando para que haga algo de papeleo. ¿Cuánto le pagan por hora para hacer el papeleo requerido por el Programa de Alimentos? Si pasan tres horas por semana en el papeleo (y la mayoría de los proveedores pueden hacer esto), eso es 156 horas al año. Si usted cuida de sus cuatro hijos, sirve un desayuno, el almuerzo y una merienda cada día, y recibe la tasa más baja de Nivel II (a partir de julio de 2014), usted ganaría $ 2.256 ($ 564 por niño x 4). Por lo tanto, su salario por hora sería $ 14.46 ($ 2256 dividido por 156 horas). Si usted gasta 5000 dólares en comida, el $ 2,256 no cubriría esto, pero ¿por qué habría que rechazar $ 2256 para ayudar a pagar por parte de estos costos? Si usted recibió el nivel más alto de reembolso de la tasa, ganaría $ 30.05 por hora ($ 1,172 por niño x 4 dividida por 156 horas = $ 30.05). No está mal, independientemente del reembolso que recibe. Además, gran parte de los trámites que debe hacer para el Programa de Alimentos (registros de asistencia, el recuento de comidas, etc.) lo necesita hacer para su declaración de impuestos, esté o no en el programa.


Desafortunadamente, algunos profesionales en hacer declaraciones de impuestos y algunos proveedores de cuidado infantil, están confundidos acerca de las ventajas fiscales de estar en el Programa de Alimentos. ¡No deje que nadie te diga que no es económicamente viable estar en el Programa de Alimentos!


Cómo archivar y mantener los registros de sus gastos de alimentación.

Mantener un buen registro de sus gastos de alimentos parece bastante simple, si usted es una proveedora de cuidado infantil que utiliza la tasa de asignación estándar (standard meal allowance rate).

Sin embargo, muchos proveedores de cuidado infantil fallan a la hora de hacer estos archivos. Como resultado, pierden cientos de dólares en deducciones de negocios, cuando son auditados por el IRS. Lo he visto una y otra vez.

La tasa estándar de subsidio de comida del IRS le permite reclamar los gastos de alimentación sin tener que mantener todos los recibos de comida. En su lugar, usted debe mantener los siguientes registros: el nombre de cada niño apto, las fechas y horas de asistencia a la guardería, y el tipo y la cantidad de comidas y meriendas servidas.
Si usted está en el Programa de Alimentos, su formulario de reclamación mensual contiene toda esta información. Si no están en el Programa de Alimentación, puede encontrar esta información usando un registro de muestra proporcionada por el IRS (sample log) o utilizando un registro similar que se encuentra en el calendario anual de Redleaf-Keeper (Redleaf Calendar-Keeper, que también está disponible gratis en línea, (online).

El Problema.

El problema es que la mayoría de los proveedores de cuidado infantil sirven comidas y meriendas que luego no declaran en su formulario de reclamación mensual. Esto incluye las comidas y refrigerios servidos que están más allá de las tres porciones al día que pueden ser reembolsadas por el Programa de Alimentos. También se incluyen las comidas que fueron rechazadas por el Programa de Alimentación. Las comidas y los bocadillos servidos a niños que no son reembolsados por el Programa de Alimentos no tienen que ser nutritivos

Por desgracia, muchas proveedoras de cuidado de niños creen que pueden reclamar estos "extras" de comidas y refrigerios sin guardar ningún registro. Las proveedoras me dicen: "Está en mi contrato que yo sirvo un refrigerio en la tarde", o "Yo siempre sirvo la merienda." Esto no es suficiente. En una auditoría del IRS, le pueden decir: "Puesto que usted no mantiene un registro durante el año, le voy a denegar esta merienda de la tarde."

La pérdida de esta deducción puede ser un gran problema. Una merienda diaria por un año representa una deducción de $ 179 en su declaración de impuestos del 2012. En el año 2013 será de $ 185.

La normativa del IRS requiere que mantenga un registro diario de todas las comidas y meriendas que se sirven. Esto puede ser tan simple como registrar "Sally, merienda lunes por la tarde", o poner una marca al lado de un símbolo para la merienda.

Cómo ponerse al día.

Si usted no tiene un registro diario con todas las comidas y meriendas servidas  este año y no reembolsadas ​​ hasta ahora, ¿qué hacer?

Digamos que siempre sirve la merienda. Ponga el nombre de cada niño en un pedazo de papel y utilice sus registros de asistencia para registrar el número de días que el niño estuvo en su programa, desde el comienzo del año hasta ahora. Muestre los resultados por mes ("Enero - 22 bocadillos. Febrero - 20 bocadillos", etc.) Pida a los padres de cada niño que firmen la parte inferior del documento en el que ha escrito: "Esto representa el número de bocadillos que su hijo ha recibido en mi programa del 1 de enero a _____." Si de vez en cuando sirve una cena o llevaban a los niños a un lugar de comida rápida para el almuerzo, añada esto al papel. Los padres saben que sus hijos comieron estas comidas y aperitivos, y deberían firmar con gusto.

A partir de este día en adelante, mantenga un registro diario de los "extras"  de comidas y refrigerios servidos a los niños de guardería. Está bien para reconstruir los registros de esta parte del año, pero no haga de esto un hábito. En el futuro, anote estas comidas y meriendas cada día. Algunos patrocinadores del Programa de Alimentos le permitirán registrar sus porciones "extras" en su formulario de reclamación mensual. Pregúnteles si esto está bien antes de hacerlo.

Los tres grandes

El control de estas comidas es una de las tres cosas que usted puede hacer para reducir sus impuestos. Los otros dos son: el control de todas las horas (hours you work in your home) que trabaja en su casa (sobre todo cuando los niños no están presentes) y archivar los recibos de todos los gastos asociados a su casa ( all expenses associated with your home.)


Hacer una Estimación de los gastos de alimentación puede ser arriesgado
 ¿Es razonable reclamar el 40% o el 58% de sus gastos totales de alimentos como una deducción de negocio?

Una proveedora lo hizo y ahora debe defender su punto de vista en una auditoría del IRS.

Y no es fácil de defender.

La mayoría de las proveedores de cuidado infantil en el hogar usan la regla estándar de comidas (standard meal allowance rule) para reclamar sus gastos de alimentación. Les resulta más fácil de calcular y casi siempre consiguen una deducción más alta que usando el método de gastos reales para reclamar los gastos de alimentación.
Hay algunas proveedoras de cuidado infantil a las que les conviene usar el método de gastos reales: los que compran más caro, a las que es más difícil encontrar alimentos y las que viven en áreas con altos precios de los alimentos.

La forma más precisa es la estimación del coste medio de desayuno, almuerzo y merienda, calculando precios a 3-5 porciones diferentes y luego multiplicar esas medias por el número de comidas y aperitivos que sirva.

El preparador de impuestos de la proveedora de cuidado infantil que está siendo auditada utiliza un método diferente. Él tomó sus recibos totales de alimentos y lo multiplicó por 40 % por un año y el 58% por un año más.

Calcular sus gastos de comida de negocios con base a un porcentaje de sus ingresos totales de alimentos puede ser una forma aceptable de hacer esto, pero sólo si se hace con cuidado. La mejor forma sería la de identificar el número de comidas y meriendas que cada persona comió, incluidos todos los miembros de su familia y los niños de la guardería.
Entonces usted tendría que estimar si cada persona se comió una cantidad igual y si las comidas y bocadillos cuestan lo mismo o no. En otras palabras,  ¿usted y su marido comen más que sus propios hijos o los niños de su guardería? ¿El costo del desayuno que se sirve a los niños de la guardería es igual al costo de un desayuno comido por su familia los fines de semana? Es probable que tenga que asignar un mayor costo para las comidas consumidas por adultos y un menor costo para aperitivos.

Como usted puede suponer, este tipo de cálculo no es fácil de hacer. Sin un seguimiento cuidadoso de las comidas y los costos de los alimentos, no se puede hacer con precisión.

En el caso de que la proveedora de cuidado infantil que reclamó el 40% y el 58% de sus costos de los alimentos, ella no sabe cómo su preparador de impuestos llegó estos porcentajes. A pesar de que ella guarda todos sus recibos de alimentos, será un trabajo difícil defender estos porcentajes. Al final, ella puede tener que utilizar el tipo de asignación estándar para comidas, aceptar una deducción menor de alimentos y pagar más en impuestos.

La Moraleja

No deje que su preparador de impuestos ponga ningún número en su declaración de impuestos si usted no entiende cómo se llegó a ese cálculo. Le puede costar caro en una auditoría.


Food Expenses

Condensed and summarized by Fernando Olmedo, focalerta@yahoo.es


How to Keep Records of Your Food Expenses


Keeping good records of your food expenses seems simple enough if you are a family child care provider who uses the standard meal allowance rate.

But many child care providers fail to keep the records they should. As a result these providers lose hundreds of dollars of business deductions when audited by the IRS. I've seen it happen over and over again.

The IRS standard meal allowance rate allows you to claim your food expenses without having to keep any food receipts! Instead, you must keep the following records: the name of each eligible child, dates and hours of attendance in the family day care, and the type and quantity of meals and snacks served.

If you are on the Food Program your monthly claim form contains all of this information. If you are not on the Food Program you can track this information by using a sample log provided by the IRS or use a similar log found in the annual Redleaf Calendar-Keeper (which is also available for free online).

The Problem

The problem is that most child care providers serve meals and snacks that are not reported on their Food Program monthly claim form. This includes meals and snacks served that are beyond the three servings a day that can be reimbursed by the Food Program. It can also include meals and snacks that were disallowed by the Food Program.

Meals and snacks served to children that are not reimbursed by the Food Program do not have to be nutritious. See my article,"What is a Popsicle Worth to You?"

Unfortunately, many child care providers assume that they can claim these "extra" meals and snacks without keeping any records. I hear providers tell me, "It's in my contract that I serve an afternoon snack," or "I always serve an afternoon snack." This is not enough. In an audit the IRS can say, "Since you didn't keep a record during the year, I'm going to deny this afternoon snack."

Losing this deduction can be a big deal. One snack a day served to one child for a year represents a $179 deduction on your 2012 tax return. In 2013 it will be $185.

The IRS rule requires you to keep a daily record of all meals and snacks served. This can be as simple as recording "Sally, Monday afternoon snack," or putting a checkmark next to a symbol for a snack each day.

How to Catch Up

If you don't have a daily record showing all the unreimbursed meals and snacks you served so far this year, what do you do?

Let's say you always serve an afternoon snack. Put each child's name on a piece of paper and use your attendance records to record how many days the child was in your program from the beginning of the year until now. Show your results by month ("January - 22 snacks, February - 20 snacks," etc.). Ask the parents of each child to sign the bottom of the paper where you have written, "This represents the number of snacks your child was served in my program from January 1st to _____." If you occasionally served a dinner or took children to a fast food place for lunch, add this to the paper. The parents will know that their child ate these meals and snacks and should be happy to sign it.

From this day forward, keep a daily record of the "extra" meals and snacks served to the day care children. It's okay to go back and reconstruct these records for part of a year, but don't make this a habit. Record these meals and snacks each day going forward. Some Food Program sponsors will allow you to record your "extra" servings on your monthly claim form. Ask them if this is okay before you do so.

The Big Three

The tracking of these meals and snacks is one of the top three things you can do to reduce your taxes. The other two are: keep track of all the hours you work in your home (particularly when children are not present) and save receipts for all expenses associated with your home.



“If I use the standard meal allowance rate, can I also deduct the actual cost of baby food and formula?”

- No. You must either use the standard meal allowance rate or the actual cost of food method for all food served in your home. You can include formula and baby food served to a baby in your meal counts. If the parent brings all the food for a baby’s meal, you cannot deduct that meal.

“How should food be deducted?”

- Either use the standard meal allowance rate or estimate the actual costs of your food.

“Can I claim the standard meal allowance rate for meals that are reimbursed by the Food Program?”

- Yes! Count all such meals and snacks as well as any additional meals and snacks you serve that are not reimbursed by the Food Program.

“If I use the standard meal allowance rule can I also deduct food for a party at my home for my daycare parents?”

- Yes. Deduct this as an activity expense or as advertising.

“Can I count the actual food costs for going out to lunch or should I include it in my meal count when using the standard meal allowance rate?”

- If the lunch is for the children in your care, count it as part of the standard meal allowance rate. If the lunch is for you, you can only deduct this if it’s a “business lunch.” To deduct a business lunch save the receipt, make a note of who you ate lunch with and what business topics you discussed.

“Where do I put food expenses on my tax forms?”

- IRS Form Schedule C, line 28. Enter “food” on one of the blank lines on the back of the form.

Estimating Food Expenses Can Be Risky

Is it reasonable to claim 40% or 58% of your total food expenses as a business deduction?

One provider did so and now is faced with defending this in an IRS audit.

And it is not easy to defend.
Most family child care providers use the standard meal allowance rule to claim their food expenses. They find it simpler to calculate and it almost always generates a higher deduction than using the actual expenses method to claim food expenses.

There are some child care providers who will be better off using the actual expenses method: those who buy more expensive, harder to find foods and those who live in areas with high food prices.

The most accurate way is to estimate your own average cost per breakfast, lunch and snack by pricing out 3-5 different servings and then multiplying your averages by the number of meals and snacks you served.

The tax preparer of the child care provider being audited used a different method. He took her total food receipts and multiplied it by 40% for one year and 58% for another year.

Calculating your business food expenses based on a percentage of your total food receipts can be an acceptable way to do this, but only if it's done carefully. The best way would be to identify the number of meals and snacks each person ate, including every member of your family and the day care children.

Then you would need to estimate whether each person ate an equal amount and whether the meals and snacks cost the same or not. In other words, do you and your husband eat more than your own children or the day care children? Does the cost of breakfast served to the day care children equal the cost of a breakfast eaten by your family on weekends? You would probably have to assign a higher cost to meals eaten by adults and a lower cost to snacks.

As you can can, this type of calculation is not an easy one to make. Without careful tracking of meals and food costs, it cannot be done accurately.

In the case of the child care provider who claimed 40% and 58% of her food costs, she doesn't know how her tax preparer came up with these percentages. Even though she saved all her food receipts, it will be a difficult job to defend these percentages. In the end, she may have to use the standard meal allowance rate, accept a lower food deduction and pay more in taxes.

The Moral

Don't let your tax preparer put any number on your tax return if you don't understand how it was arrived at. It can cost you later in an audit.


The Three Most Common Objections to the Food Program
  
 All family child care providers are better off financially if they join and stay on the Child and Adult Care Food Program.

If you serve a breakfast, lunch and one snack a day to children the Food Program will pay you about $500 or $1,000 a year per child. Yet less than half of all eligible child care providers are participating on the Food Program.

Why?

There are three common objections to participation.

1) "If I join the Food Program I'll pay more in taxes."
This is true. However, it's also true that you'll pay more in taxes if you win the lottery, if your husband gets a raise, or if you raise your rates.
The reimbursements you receive from the Food Program are taxable income (See my article on this). Therefore, your taxes will go up. But, what's more important than how much tax you pay is how much money you will have after you pay your taxes. For every $1,000 you get from the Food Program you will keep about $600-$700 after taxes.

Reimbursements you receive from the Food Program are taxable income. (The only exception to this rule is any reimbursements you receive for your own children are not taxable.)


You don’t lose your ability to claim the same amount in food expenses just because you join the Food Program!

2) "I will lose some of my food deductions if I participate on the Food Program."

False. Whether you are on the Food Program or not you will deduct your food expenses in the same way. Let's say you are not on the Food Program and spend $4,000 a year on food for your business. Once you join the Food Program you will still be able to deduct the same $4,000 as a business expense. The only difference is that you now are receiving reimbursements from the Food Program of about $500 or $1,000 per year per child.

3) "The Food Program is not worth it because of all the paperwork."

Think of the Food Program as a job that’s paying you to do some paperwork. How much are you being paid per hour for doing the paperwork required by the Food Program? If you spend three hours per week on paperwork (and most providers can do this), that’s 156 hours a year. If you care for four children, serve one breakfast, lunch and one snack each day, and receive the lower Tier II rate (as of July 2014), you would earn $2,256 ($564 per child x 4). Therefore, your hourly wage would be $14.46 ($2,256 divided by 156 hours). If you spent $5,000 on food, the $2,256 wouldn’t cover this, but why would you turn down $2,256 to help you pay for some of this cost? If you received the higher Tier I reimbursement rate, you would be earning $30.05 per hour  ($1,172 per child x 4 divided by 156 hours = $30.05). Not bad regardless of which reimbursement rate you receive! In addition, much of the paperwork you must do for the Food Program (attendance records, meal counts, etc.) you need to do for tax purposes even if you are not on the program.


Unfortunately, some tax professionals and child care providers are confused about the tax benefits of being on the Food Program. Don't let anyone tell you it's not financially worthwhile to be on the Food Program!

 Reporting Food Program Reimbursements and Claiming Food Expenses

·         • Reimbursements received from the Food
·          Program for children in your care are taxable income. 
  • Reimbursements received from the Food Program for your own children are not taxable income. 
  • You are always better off financially by being on the Food Program.

 Claiming Food Expenses
  • You have two choices in how to claim your food expenses:
  • Standard Meal Allowance Method (IRS Revenue Ruling 2003-22)
    • If you use this method, you do not have to save any food receipts, business or personal!
    • Add up all the breakfasts, lunches, suppers, and snacks you serve to the children in your care.
    • Multiply the total by the following standard meal allowance rate:
      • 2011 - $1.19 breakfast, $2.22 lunch/supper, $0.66 snack
    • You can claim a maximum of one breakfast, one lunch, one supper, and three snacks per day, per child.
    • All providers can use these rates whether or not they are on the Food Program and whether or not they are a Tier I or a Tier II provider.
    • Providers must keep the following records: name of each child, dates and hours of attendance in care, and the number of breakfasts, lunches, suppers, and snacks served. Be sure to save food receipts that contain non-food items such as paper products. 
 • Actual Food Cost Method

    • There is no one way to estimate your actual food costs. You can buy food separately, calculate your own average cost per meal, per child or use other methods.
    • You can deduct the cost of all the food you serve to the children in your care, whether or not it was reimbursed by the Food Program. You cannot deduct the cost of any food served to your own children.
    • The simplest and most accurate method of estimating actual food costs for most providers is to calculate an average cost per meal per child and multiply this by the number of meals and snacks you served. Your average cost per meal may be greater than the standard meal allowance rate.
    • Providers must keep the following records: all business and personal food receipts, menus, name of each child, dates of attendance, and the number of breakfasts, lunches, suppers, and snacks served.